Esta ternura y estas manos libres
¿a quién darlas bajo el viento?
(Julio Cortázar)
Mirá la luna
desde lo alto nos recuerda
la brevedad de los amantes.
Mirá la luna tan blanca tan pura
llena de recortes de alguna fantasía intacta
virgen de manos a quien entregársela
sola en su espera de noche y desvelo
estrangulada por esta alma frágil
que le estruja todas sus letras.
Mirá esa luna
tan exacta que enternece
tan radiante que iluminaría cualquier busto dorado
tan lejana que la quiero para vos
aunque no existas
y sea tan sola ella
alumbrando
mi inmensa soledad.
12 de febrero de 2014
6 de febrero de 2014
Memorándum
Recuerdo
cuando te fuiste
y yo quede aquí
con los brazos rotos, los vidrios esparcidos,
recuerdo en realidad
que no eras vos la que habías partido
sino que yo, sola en el esplendor que entumece las soledades,
doblé la ropa, armé el bolso
agarré mis libros
y recuerdo también -o es el recuerdo el que me recuerda constante-
lo cierto al nunca irte
y yo siempre quedarme,
y sentarnos a ver cómo cae la lluvia que no llovía
la luna movediza que en realidad no se aparecía
los amaneceres naranjas en el medio de la noche
recuerdo entonces cuando no te fuiste
pero mi partida era innegable,
y mis ojos tristes y mi boca triste saludaban
al nuevo día que comenzaba
cuando vos seguís acá
y yo quede aquí
con los brazos rotos, los vidrios esparcidos,
recuerdo en realidad
que no eras vos la que habías partido
sino que yo, sola en el esplendor que entumece las soledades,
doblé la ropa, armé el bolso
agarré mis libros
y recuerdo también -o es el recuerdo el que me recuerda constante-
lo cierto al nunca irte
y yo siempre quedarme,
y sentarnos a ver cómo cae la lluvia que no llovía
la luna movediza que en realidad no se aparecía
los amaneceres naranjas en el medio de la noche
recuerdo entonces cuando no te fuiste
pero mi partida era innegable,
y mis ojos tristes y mi boca triste saludaban
al nuevo día que comenzaba
cuando vos seguís acá
30 de enero de 2014
Amanece
Los árboles tienen el mejor color de la
mañana.
A lo lejos, las montañas,
que se cuelan en mis ojos
junto al verde del pasto que se asoma.
Y esto que se sucede
sobre mis ojos abiertos una vez más.
Tal vez
es la espera
o la ansia misma
que del desvelo me nace,
y busco el sol entre las nubes
su reflejo en la tierra húmeda
su posar desnudo en lo inalcanzable de las distancias terrestres.
Amanece.
Nunca vi un alma tan pura.
Nunca te sentí tanto como en este momento.
A lo lejos, las montañas,
que se cuelan en mis ojos
junto al verde del pasto que se asoma.
Y esto que se sucede
sobre mis ojos abiertos una vez más.
Tal vez
es la espera
o la ansia misma
que del desvelo me nace,
y busco el sol entre las nubes
su reflejo en la tierra húmeda
su posar desnudo en lo inalcanzable de las distancias terrestres.
Amanece.
Nunca vi un alma tan pura.
Nunca te sentí tanto como en este momento.
2 de enero de 2014
Nueva señal
Mis deseos se adjudican las horas más tristes
dicen que quieren ser viento
de vez en cuando
y yo los dejo tranquilos, es seguro
que volverán cuando el sol queme
el pasto tan verde
Hoy se abre una ventana nueva
hoy primero de mes
debe ser el calendario que giró de hoja o
un deseo de esos que uno olvida
de cuando niña no quería ser grande
y se vuelca en mi mente ahora
no sé, será el paisaje que trae recuerdos
o tal vez los años que van pasando
o un deseo que clama
desde abajo de un árbol
ésta vez no ser olvidado
dicen que quieren ser viento
de vez en cuando
y yo los dejo tranquilos, es seguro
que volverán cuando el sol queme
el pasto tan verde
Hoy se abre una ventana nueva
hoy primero de mes
debe ser el calendario que giró de hoja o
un deseo de esos que uno olvida
de cuando niña no quería ser grande
y se vuelca en mi mente ahora
no sé, será el paisaje que trae recuerdos
o tal vez los años que van pasando
o un deseo que clama
desde abajo de un árbol
ésta vez no ser olvidado
30 de diciembre de 2013
The other way
La ventana de este taxi
me recuerda al borde de tus labios
entonces: hasta cuándo el vos en la frágil sombra
dónde tu cuerpo cuando no es el tuyo
cómo tu forma donde no dormís
cuanta ausencia en un solo vaso (y ya es el último prometí)
el largo de tus dedos saludando a lo lejos
tus cinco sentidos cuando siempre perdidos
extrañé tu mirada cuando más me miraba
entonces: dónde la llave a tu cuerpo encendido
la clave al enigma ya descifrado
cómo tu llanto sin lubre
tu voz apagándose cuando
habla tu boca que nunca duerme.
Y es que te quiero
en esta avenida tan grande
que a mis ojos parece una callecita cualquiera
al espacio de tu nada
a la nada que es siempre tu principio
entonces yo: cómo el mapa a tu oído
dónde la palabra justa que acierte al centro de tu cosmo
cuándo la ventana sin luz, la persiana abierta
la fuente de la vida cifrada en tu pecho
Y es que te llamo cuando los postigos se cierran
entonces vos: cómo tanta soledad hacia mí
dónde alguna risa envuelta, algún juguetito de tus ojos
al menos la pelusa de alguna ilusión
y en cambio no esta lluvia miserable
de soledades que aterriza en mi ventana (tu otra imagen de vos sin espejo
tu nula presencia abriéndose paso // tu nulo vos sobre mí otra noche buscándose)
no esta lluvia trágica
de solitarios cadáveres de sueños
de verborragia de algún borracho celeste
de la sola gracia de dios olvidadizo
de tu puerta hacia mí que no encuentro
de tus pasos que se pierden a dónde
de tu alma desnuda caminando en mi boca
cuándo.
me recuerda al borde de tus labios
entonces: hasta cuándo el vos en la frágil sombra
dónde tu cuerpo cuando no es el tuyo
cómo tu forma donde no dormís
cuanta ausencia en un solo vaso (y ya es el último prometí)
el largo de tus dedos saludando a lo lejos
tus cinco sentidos cuando siempre perdidos
extrañé tu mirada cuando más me miraba
entonces: dónde la llave a tu cuerpo encendido
la clave al enigma ya descifrado
cómo tu llanto sin lubre
tu voz apagándose cuando
habla tu boca que nunca duerme.
Y es que te quiero
en esta avenida tan grande
que a mis ojos parece una callecita cualquiera
al espacio de tu nada
a la nada que es siempre tu principio
entonces yo: cómo el mapa a tu oído
dónde la palabra justa que acierte al centro de tu cosmo
cuándo la ventana sin luz, la persiana abierta
la fuente de la vida cifrada en tu pecho
Y es que te llamo cuando los postigos se cierran
entonces vos: cómo tanta soledad hacia mí
dónde alguna risa envuelta, algún juguetito de tus ojos
al menos la pelusa de alguna ilusión
y en cambio no esta lluvia miserable
de soledades que aterriza en mi ventana (tu otra imagen de vos sin espejo
tu nula presencia abriéndose paso // tu nulo vos sobre mí otra noche buscándose)
no esta lluvia trágica
de solitarios cadáveres de sueños
de verborragia de algún borracho celeste
de la sola gracia de dios olvidadizo
de tu puerta hacia mí que no encuentro
de tus pasos que se pierden a dónde
de tu alma desnuda caminando en mi boca
cuándo.
17 de diciembre de 2013
A la muchacha de ayer
A dónde ibas con tu
paso a dónde
cuando te adentraste
hasta el fondo de mis huesos?
El camino que caminabas
El camino que caminabas
era también otro
rayito del sol o la bifurcación del tiempo
para no tenernos en su
vientre juntas dormidas?
A aquella muchacha que
el azar
nos depara finales distintos irremediablemente
a dónde entonces solo
vos y para mí tu mirar infinito?
De tus pasos que se hacían viento
De tus pasos que se hacían viento
y rozaban con los
dedos las paredes que resplandecían respirándote
hasta qué distancia llegabas a dormirte y para vos mi alma?
hasta qué distancia llegabas a dormirte y para vos mi alma?
A aquella muchacha del
vestido,
que en el planeta de
los nombres no existe
porque su materia es apenas una fisura
porque su materia es apenas una fisura
que alguna primavera
se olvidó,
en mis ojos perduras
en tu trayecto
de caminar de verano
con tu amigo
y en mis ojos también
tu pelo
tu sonrisa sólo una
tu mirada sólo una
pero así el universo
A aquella muchacha
vestida de sol,
con su voz de ladrido de ángel y nube
con su voz de ladrido de ángel y nube
Aunque para mis oídos
sea ausente su palabra
y sólo el sonido de
los autos en lugar,
de vos te guardo toda
y caes en mí con la intensidad con la caen las flores
ya te quiero
y caes en mí con la intensidad con la caen las flores
ya te quiero
aunque no sepa cómo
llamarte
dónde encontrarte con qué pensarte
dónde encontrarte con qué pensarte
solamente que escuche
tu voz entre tantas
que tampoco conozco
te encuentre
sabiéndote tu sonrisa
el viento entre tus
pelos cortos
el juguete de tus ojos
el sólo vos entre la
gente
la llave al paraíso.
10 de diciembre de 2013
La incógnita
Hay algo dentro que no entiendo
dentro dónde, preguntarás
y yo te digo que en el interior de lo inmenso
en el aura de la flor que extingue en el jarrón
dentro dónde, insistirás
y yo te diré que en lo profundo del alba
ahí donde se oculta el rostro sin rostro
el abrazo sin brazos
las nubes sin ojos que las miren caminar
la caricia sin pelo, la boca sin letra
el cuerpo inmerso en las sombras de la ausencia
dentro dónde, preguntarás
y yo te digo que en el interior de lo inmenso
en el aura de la flor que extingue en el jarrón
dentro dónde, insistirás
y yo te diré que en lo profundo del alba
ahí donde se oculta el rostro sin rostro
el abrazo sin brazos
las nubes sin ojos que las miren caminar
la caricia sin pelo, la boca sin letra
el cuerpo inmerso en las sombras de la ausencia
donde se esconden las estrellas
(el pedacito de cielo pálido en su soledad)
ahí la respuesta
que yo espero salga de tu boca
(el pedacito de cielo pálido en su soledad)
ahí la respuesta
que yo espero salga de tu boca
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